El legado de Game Freak más allá de Pokémon: de Mendel Palace y Mario & Yoshi a Little Town Hero

El legado de Game Freak más allá de Pokémon: de Mendel Palace y Mario & Yoshi a Little Town Hero

Game Freak es uno de los socios clave de Nintendo. El éxito de Pokémon ha convertido la compañía fundada y presidida por Satoshi Tajiri en una de las más relevantes del mundo. Y, pese a ello, su legado más allá de Pikachu y compañía ha sido (y es) mucho más discreto. ¿Cómo es posible?

Siendo justos, pese a que Pokémon es -de largo- la licencia estrella de Game Freak, la compañía se encuentra constantemente produciendo nuevos títulos y forjando alianzas más allá de las que The Pokémon Company le procura.

La mayoría de las veces con la Gran N, desde luego, pero también con compañías como Sony, SEGA, Nis America o Rising Star Games.

De hecho, la historia de la compañía que inició la fiebre amarilla no comienza con los archiconocidos Monstruos de Bolsillo y el sueño cumplido del jovencísimo Dr. Insecto, sino la publicación Game Freak, un fanzine que el propio Tajiri comenzó a publicar en la década de los 80 y que, como curiosidad añadida, ilustraba el mismísimo Ken Sugimori.

revista Game Freak

Números 24 y 25 del fanzine Game Freak

Precisamente, Game Freak era el pseudónimo que el propio Satoshi Tajiri usaba tanto en su fanzine como en otras publicaciones en las que participaba. Y, posteriormente, pasará a ser el nombre de la humilde desarrolladora que se crearía en abril de 1989. Visto en perspectiva, solo diez años antes de que el fenómeno Pokémon conquistase el globo.

¿Lo mejor? Ni Tajiri ni Sugimori perdieron el tiempo, ya que apenas tres meses después de fundar Game Freak Co., Ltd. llegaría su primer juego llegaría a las estanterías niponas: Quinty. Al año siguiente, el mismo juego se publicaría en occidente como Mendel Palace.

De Mendel Palace al bombazo de Pokémon

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A día de hoy tenemos asociada la imagen de Game Freak con coloridas sagas de RPG, pero lo cierto es que los orígenes de la compañía nos remiten a títulos centrados en explorar la lógica a través de los puzles y las plataformas. Y, para muestra, su opera prima: Mendel Palace.

Publicado por Namco en Japón y Hudson Soft en Estados Unidos, Mendel Palace ofrece mecánicas de arcade y jugabilidad en top-down para niveles que se resuelven con más habilidad que maña.

Una toma de contacto con la industria que le sirvió para ganarse la confianza de Nintendo y un titán a punto de emerger. 

Para 1991 Game Freak puso tres proyectos en las estanterías: de la mano de las divisiones de entretenimiento de una Sony que ya coqueteaba con la Gran N se lanzó Smart Ball, un plataformas cuyo protagonista era casi tan genérico como el propio titular pero que aportó ciertos elementos interesante a las fórmulas tradicionales.

Sin embargo, los otros dos proyectos podían considerarse el principio de una larga y fructífera amistad: Yoshi, el co-protagonista de Super Mario World, tendría su propio videojuego en NES y Game Boy, y Game Freak se encargaría de darle forma a ambos a través de Mario & Yoshi, un juego de puzles y lógica con todo el encanto de los personajes de Nintendo.

Un año después, SEGA fichó a Game Freak para que le diese a su Mega Drive una aventura plataformera. La respuesta fue Magical Taluluto y, pese a que sus defectos, su apartado artístico y visual fue una agradable sorpresa.

Durante los dos siguientes años, Game Freak se centró en ofrecer puzles excepcionales para los sistemas de Nintendo y afianzarse en el género de los plataformas. Mención especial, por parte de los sistemas nintenderos, a un Mario & Wario que daba uso al olvidado ratón de la SNES.

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Sin embargo, su mejor título de la etapa previa a la llegada de Pikachu sería para la 16 bits de SEGA: Pulseman, toma elementos prestados del Mega Man de Capcom y otros clásicos del scroll lateral y los combina para dar forma a un título que merecía más protagonismo en aquel intenso 1994.

Finalmente, a principios de 1996, Game Freak daría su despegue definitivo. Satoshi Tajiri se inspiró en sus aventuras de juventud para crear un RPG en el que explorar un mundo lleno de criaturas fascinantes. La fórmula de Pokémon Edición Roja y Pokémon Edición Verde (inédito en España) era, quizás, demasiado tradicional. Incluso para Game Boy.

El carisma de aquellos monstruos de bolsillos, sin embargo, tuvo un impacto demoledor. Y, a su vez, un legado que dura hasta nuestros días.

Más allá de The Pokémon Company

Pokémon se convirtió en un fenómeno en Japón, y Nintendo supo estimular el éxito de Pikachu arropando la experiencia con mangas, una serie de Anime que dura hasta nuestros días y un despliegue comercial muy poco frecuente.

Así, en 1998 y con vistas al lanzamiento occidental de la marca Pokémon -con los juegos como principales motores del fenómeno- la Gran N  formalizaría un acuerdo sin precedentes con Game Freak: junto con Creatures, se crearía lo que hoy viene a ser The Pokémon Company, una compañía dedicada a la marca Pokémon y su constante expansión.

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Ese mismo año, Game Freak estrechará todavía más sus lazos con Nintendo lanzando la revisión a todo color de Pokémon (Pokémon Edición Amarilla), comenzando el desarrollo de las secuelas y colaborando con el proyecto más vanguardista de Game Boy: nada menos que la Game Boy Camera.

Eso no quería decir, ni mucho menos, que Game Freak se integrase en Nintendo. De hecho, en el año 1999 creó y publicó de la mano de Sony y para la primera PlayStation el título Click Medic, un RPG que aprovechaba al máximo la tecnología digital de la 32 bits.

Durante los seis siguientes años, Game Freak se centró en el desarrollo de nuevos juegos de Pokémon. Algunos de ellos eran revisiones, otros eran remakes y, lógicamente, se ofreció a los fans la tercera generación y la consolidación definitiva de lo que hoy conocemos como la fórmula Pokémon: Pokémon Rubí y Zafiro.

Habría que esperar hasta 2005 para ver un nuevo proyecto en Game Boy Advance. Drill Dozer apostaba por la acción y las plataformas en scroll lateral añadiendo la sensación de vibración. Un extra que en la portátil de 32 bits solo se vio en el juego de Game Freak y en WarioWare: Twisted!.

Desafortunadamente, Drill Dozer fue una pausa excepcional: las nuevas entregas y experiencias de Pokémon acabaron siendo la prioridad de Game Freak y Nintendo. Y motivos no les faltaban a ambos para dársela.

A partir de 2012, Game Freak acompañaría las nuevas entregas de Pokémon con otros títulos ligeros y desenfadados. A Pokémon Blanco y Negro 2 le acompañó HarmoKnight, una apuesta que combinaba las aventuras coloridas, los ritmos musicales y las posibilidades de Nintendo 3DS.

Y junto a Pokémon X e Y, lanzado en 2013 para Nintendo 3DS, veremos un curioso Pocket Card Jockey que combina los puzles con las carreras de caballos. Una verdadera curiosidad en el buen y no tan buen sentido de la expresión.

Como comentamos, la primera prioridad de Game Freak es Pokémon. Y los márgenes para crear nuevas iniciativas son estrechos. Sobre todo, teniendo en cuenta que la compañía lanza al menos un título o proyecto relacionado con Pikachu y compañía al año y supervisa -junto con The Pokémon Company– todo lo relacionado con ese mundo de criaturas de bolsillo.

Lo cual no quita que sigamos viendo nuevas iniciativas que deben tenerse en cuenta.

El actual legado de Game Freak

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Estamos en 2015 y The Pokémon Company al completo se encuentra cerrando los preparativos para conmemorar al año siguiente los 20 años de Pokémon con un despliegue sin precedentes. En medio de ese delicado proceso, SEGA presume de su nuevo plataformas con Game Freak. Irrumpiendo como un elefante en una cacharrería.

Tembo the Badass Elephant retenía el encanto de los clásicos, el estilo visual de James Turner (artista clave en Game Freak) y el fascinante acabado resultante de fusionar dibujos artesanales en escenarios 2,5D altamente destruibles. 

Un golpe sobre la mesa y un homenaje al legado de los creadores de Pikachu en las consolas de SEGA.

Dos años después, y concluida una celebración del vigésimo aniversario de Pokémon que duraría un año entero, Game Freak continuaría combinando acción, plataformas y destrucción en Giga Wrecker para PC y su posterior versión mejorada y ampliada para consolas PS4, Xbox y Nintendo Switch.

De hecho, Giga Wrecker Alt sería el tercero de los proyectos que Game Freak lanzaría en un 2019 crucial para la compañía. Además de Pokémon Edición Espada y Escudo, el equipo de Satoshi Tajiri lanzó un segundo RPG que retenía elementos conocidos y suponía un lienzo en blanco en cuestión de contenidos y diseños: Little Town Hero.

Lógicamente, el impacto de Little Town Hero se vio completamente eclipsado por el éxito instantáneo de la octava generación de un Pokémon cuya acogida dividió a los propios fans de la saga y que, por cierto, continúa expandiéndose este mismo año.

Visto en perspectiva, si bien podemos decir que Game Freak está completamente volcada con la saga Pokémon, sería injusto decir que se ha dedicado en exclusiva a la misma. ¿Experiencias que merecían más protagonismo? Bueno, conviene recordar que cada nuevo proyecto es presentado como el próximo juego de los creadores de Pokémon. Un reclamo  extra que -por otro lado- no todos los juegos tienen.

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Y pese a que igualar el éxito y carisma de Pikachu, Charmander, Bulbasaur y Squirtle es una labor titánica (que otros han intentado igualar) estamos seguros de que en el futuro seguiremos viendo nuevas ideas y experiencias nacidas entre generación y generación de los archiconocidos monstruos de bolsillo.


La noticia

El legado de Game Freak más allá de Pokémon: de Mendel Palace y Mario & Yoshi a Little Town Hero

fue publicada originalmente en

Vida Extra

por
Frankie MB

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